lunes, 28 de septiembre de 2009
jueves, 24 de septiembre de 2009

La vida es como un juego de naipes. Nos reparten nuestras cartas al nacer y a partir de ahí nos toca a nosotros jugar lo mejor posible nuestra partida. Las cartas que nos han tocado no son cambiables, el modo de jugar con ellas y con el resto de la baraja, sí.
Sin embargo, lo normal es que no nos demos cuenta de este detalle y queramos que nuestras circunstancias cambien para poder ser felices. Entonces les rogamos a nuestros dioses particulares que el mundo cambie a nuestro alrededor para conseguirlo. Lo malo es que esos dioses tienen la extraña manía de no escucharnos la mayoría de las veces, y sobre todo de no hacernos el más mínimo caso. Así nos enfadamos con ellos, con el mundo, con nuestras circunstancias, con las cartas que nos han tocado jugar, nos rebelamos, los insultamos... porque estamos centrando nuestras fuerzas en el imposible de cambiar esas cartas, no en el mejor modo de jugarlas.
Ahora está de moda entre ciertos psicólogos -apelando a la física cuántica o alguna que otra teoría seudocientífica- decirles a sus pacientes que visualicen o pidan mentalmente el cambio, y que éste, por arte de magia -o física cuántica-, se producirá en breve. O sea, que si quieres encontrar aparcamiento a las dos de la tarde en un calle céntrica de una gran ciudad, solo tienes que visualizarlo y repetirte: Voy a encontrar aparcamiento, voy a encontrar aparcamiento. Si esto es así, más de uno repetirá todos los días: Voy a encontrar el amor de mi vida, o voy a tener suerte con este trabajo, o van crecerme alitas en la espalda... Vamos, que estos psicólogos o magos, enseñan a hacer magia en su consulta, pero corren el riesgo de generar mucha más frustración en sus pacientes, cuando advierten que por mucho que repitan y visualicen, las alas no les crecen.
No dudo de que el refuerzo positivo ayude a mejorar nuestras circunstancias, porque la actitud es una de nuestras mejores aliadas en la vida, y activa la voluntad, pero de ahí a encontrar aparcamiento con solo repetirlo, me parece una grosería al entendimiento humano, o será que yo soy una ignorante en física cuántica. Los psicólogos deberían centrarse en ayudar a sus pacientes a jugar sus cartas lo mejor posible y a aceptar con dignidad las derrotas que nos pone la vida por delante, o sea, ayudarnos a sacar las fuerzas para encontrar aparcamientos por nosotros mismos, y que si no lo encontramos al final, aceptarlo y buscar en otro sitio. Y eso mismo es lo que deberíamos pedir a nuestros dioses si creemos en ellos.
La verdad es que es más sencillo esperar sentado a que nos resuelvan la vida nuestros seres divinos o nuestras visualizaciones, en vez de ponerse en pie y empezar a luchar por lo que deseamos, pero ¿no es mucho más práctico, más placentero y menos frustrante pensar que somos los dueños de nuestra partida y que cada vez podemos jugar mejor si practicamos?
lunes, 21 de septiembre de 2009
GRACIAS

No te lo he dicho nunca, pero gracias. Gracias por escucharme, por leerme. Por regalarme palabras, por inspirarme versos, por contarme tus sueños, por poder enredarlos con los míos.
Gracias por existir, aunque te escondas. Y aunque desaparezcas para siempre, y aunque yo no signifique mucho para ti, siempre te estaré agradecida, porque eres como esa última esperanza que se coló en la caja de Pandora un día y tu existencia me basta para inventarme las alas que me faltan.
Gracias por existir, aunque te escondas. Y aunque desaparezcas para siempre, y aunque yo no signifique mucho para ti, siempre te estaré agradecida, porque eres como esa última esperanza que se coló en la caja de Pandora un día y tu existencia me basta para inventarme las alas que me faltan.
viernes, 18 de septiembre de 2009

Soy consciente de todas las personas que han tenido que morir para que yo esté aquí, gozando de ciertas libertades, de ciertos derechos. Personas que han sido asesinadas por defender algún hallazgo científico, por intentar luchar contra la esclavitud, por conseguir tener los mismos derechos que los demás, por romper normas y leyes absurdas o injustas, por lidiar en batallas que otros inventan...
No saben los niños, cuando estudian los mapas, cuánta sangre hay derramada por cada línea, por cada frontera.
Por eso hoy mi homenaje, mi agradecimiento, a todos esos muertos anónimos de ayer y de ahora, a los que les debemos tanto, a los que nadie les dio nunca las gracias.
lunes, 14 de septiembre de 2009

"Ni la fuerza más grande es comparable con la energía que tienen algunos para defender su propia debilidad".
Voltaire
¿Quién no conoce a alguna persona que se autodefina débil y que utilice la tiranía de su debilidad para conseguir lo que quiere? Personas que intentan con todas las fuerzas de su cuerpo y todas las estrategias de su mente que los demás les ayuden a conseguir lo que desean, inyectándoles la sombra de la pena o de la culpa si no lo hacen, apelando a su falta de capacidad para solucionar sus propios problemas.
Lo malo es que muchos de nosotros podemos caer en la trampa y dejar que estos vampiros mentales nos chupen la sangre, que sigan ejerciendo su poder, su cruel y a menudo inconsciente dictadura. Lo que ocurre es que de esta forma, estamos reafirmándoles su debilidad, confirmándoles que en el mundo cualquier cosa es posible gracias a su actitud y que ellos, por ser débiles, se merecen ese trato especial.
Pienso que está en nuestra mano cortar el círculo vicioso e injusto que los sostiene y al que someten a los demás. Porque quizás si nadie les resolviera los problemas, aprenderían a caminar sin ayuda, empezarían a canalizar esas energías que tan bien saben usar en resolverlos por ellos mismos, se darían cuenta de que no son el centro del mundo y comenzarían a liberar a los que les rodean de su cómoda y fácil tiranía.
viernes, 11 de septiembre de 2009

"A mí no me extraña. Es que todo es muy raro en cuanto te fijas un poco. Lo raro es vivir. Que estemos aquí sentados, que hablemos y se nos oiga, poner una frase detrás de otra sin mirar ningún libro, que lo que bebemos entre por el camino que es y sepa cuándo tiene que torcer, que nos alimente el aire y a otros ya no, que según el antojo de las vísceras nos den ganas de hacer una cosa o la contraria y que de esas ganas dependa a lo mejor el destino, es mucho a la vez, tú, no se abarca, y lo más raro es que lo encontramos normal."
Lo raro es vivir, Carmen Martín Gaite
Muchas veces me pregunto quiénes somos. ¿El resultado de algún dios caprichoso, la burla de algún científico loco, la realidad virtual de algún ordenador, la película de algunos seres que juegan a ser espectadores de nuestro mundo, simple casualidad del universo, quizás un sueño muy profundo, una paranoia colectiva...?
Pienso de verdad que por mucho que le demos vueltas a la antigua y eterna pregunta del sentido de la vida, nunca daremos con la respuesta. La podemos convertir en religión, pero seguirían sin tener sentido demasiadas preguntas. Y es que dentro de nuestras mentes limitadas, esto es más que absurdo, extraño, rarísimo, como dice Carmen Martín Gaite.
Solo sé una cosa. Cuando miro un árbol, una montaña, el mar, a un niño, cuando te miro a ti, me importa bien poco el sentido de la vida. Me basta con vivirla, porque hace tiempo que aprendí a convivir con mi ignorancia. Como dice Charles M. Schulz, con ironía:
"Mi vida no tiene propósito, ni dirección, ni finalidad, ni significado, y a pesar de todo soy feliz. No lo puedo comprender. ¿Qué estaré haciendo bien?"
martes, 8 de septiembre de 2009
LA IDEALIZACIÓN

Porque la hierba del vecino siempre parece más verde, y porque no hay nada más bello que lo nunca se ha tenido, y porque cualquier tiempo pasado fue mejor, y porque el Caribe es el paraíso deseado, es por lo que el ser humano -inventor de estas afirmaciones- tiende a la idealización.
Porque nuestro pensamiento es selectivo y no somos tontos. Porque puestos a imaginar, imaginamos lo mejor, la cara más hermosa de cualquier moneda: del pasado, lo mejor; de lo que no hemos tenido, lo mejor; de la hierba que no hemos pisado, lo mejor, y de la isla del Caribe, elegimos el sol y las vistas, no los mosquitos ni la humedad casi insoportable del ambiente...
La idealización es un placer, una evasión, y a veces, lo único que nos salva de la tragedia de algunas realidades, pero hay que tener cuidado con ella, porque puede convertirse en una trampa, un espejismo, una dulce locura por la que no deberíamos tomar decisiones precipitadas. Porque una vez conseguimos lo idealizado, la mano de la realidad puede estropearlo, porque lo real es bien distinto, mucho más complejo, mucho más rico y más poderoso, pero como todas las cosas de este mundo, tiene sus defectos (y no todo el mundo está preparado para aceptarlos).
El ideal no existe, esa es la única pega. Por lo demás es una maravilla.
La realidad sí existe. Para mi gusto y a pesar de sus defectos, esto la hace aún más maravillosa...
sábado, 5 de septiembre de 2009
LA LEY FUNDAMENTAL

Las leyes fundamentales
Un grupo de sabios judíos se reunió para intentar crear la menor Constitución del mundo. Si alguno de ellos era capaz de definir, en el espacio de tiempo que necesita un hombre para mantenerse en equilibrio con un solo pie, las leyes que deben regir el comportamiento humano, sería considerado el más sabio de todos los sabios.
–Dios castiga a los criminales –dijo uno.
Los otros argumentaron que esto no era una ley, sino una amenaza, y la frase no fue aceptada.
–Dios es amor –comentó otro.
Nuevamente los sabios no aceptaron la frase, diciendo que no aclaraba bien los deberes de la Humanidad. En aquel momento se aproximó el rabino Hillel y, sosteniéndose en un solo pie, dijo:
–No hagas a tu prójimo lo que detestarías que te hicieran a ti. Ésta es la Ley. Todo lo demás es comentario jurídico.
Y el rabino Hillel fue considerado el mayor sabio de su tiempo.
Paolo Coelho
¿Por qué lo más simple es a veces lo más difícil?
lunes, 31 de agosto de 2009

En algunas tribus africanas cuando un niño nace, el gurú le otorga una palabra-fuerza. Ella le acompañará toda la vida y la pronunciará en su mente cuando le haga falta activar la voluntad o la entereza.
Busquemos todos esa palabra, la nuestra. Inventémosla. Una que nos acompañe hasta la muerte. Y pronunciémosla en los momentos difíciles, cuando creamos que se están acabando nuestras fuerzas o nuestras esperanzas.
Sé que parece un juego, incluso magia, pero quién sabe, a lo mejor funciona...
jueves, 27 de agosto de 2009

La belleza vive en todas las cosas.
En un charco de agua formado por la lluvia, en un lápiz que se mece en la jaula de unos dedos, en una taza de té que se sirve lentamente, en una mota de polvo que vuela sutilmente por la habitación, en las pecas de un niño, en un trozo de madera imperfecto... Si nos fijamos bien, todo tiene belleza; incluso pensar que el ser humano inexplicablemente puede sentirla, hace que la belleza se multiplique, confundida con la magia.
La belleza está en todas partes.
Pero sobre todo la belleza está -léelo atentamente y no lo dudes nunca-, en ese lugar en el que ahora mismo te encuentras, cada vez que observas el mundo, cada vez que te miras en cualquier espejo.
lunes, 24 de agosto de 2009
PERSEVERANCIA

"El escritor brasileño Nelson Rodrigues estaba condenado a la soledad. Tenía cara de sapo y lengua de serpiente, y a su prestigio de feo y fama de venenoso sumaba la notoriedad de su contagiosa mala suerte: la gente de su alrededor moría por bala, miseria o desdicha fatal.
Un día, Nelson conoció a Eleonora. Ese día, el día del descubrimiento, cuando por primera vez vio a esa mujer, una violenta alegría lo atropelló y lo dejó bobo. Entonces quiso decir alguna de sus frases brillantes, pero se le aflojaron las piernas y se le enredó la lengua y no pudo mas que tartamudear ruiditos.
La bombardeó con flores. Le enviaba flores a su apartamento, en lo mas alto de un alto edificio de Rio de Janeiro. Cada día le enviaba un gran ramo de flores, flores siempre diferentes, sin repetir jamás los colores ni los aromas, y abajo esperaba: desde abajo veía el balcón de Eleonora, y desde el balcón ella arrojaba las flores a la calle, cada día, y los automóviles las aplastaban.
Y así fue durante cincuenta días. Hasta que un día, un mediodía, las flores que Nelson envió no cayeron a la calle y no fueron pisoteadas por los automóviles.
Ese mediodía, él subió hasta el piso último, tocó el timbre y la puerta se abrió".
EDUARDO GALEANO. El libro de los abrazos.
No te rindas. Esas son las tres palabras más útiles que uno puede regalarse a sí mismo, y regalar a los demás.
EDUARDO GALEANO. El libro de los abrazos.
No te rindas. Esas son las tres palabras más útiles que uno puede regalarse a sí mismo, y regalar a los demás.
lunes, 17 de agosto de 2009

¿Por qué pedirle a un hombre que está perdido que te guíe?¿Por qué te sorprendes si te conduce a la nada?
Herbert Brian y Anderson Kevin J. Cazadores de Dune.
Pienso que sería un error pedirle a alguien -perdido o no- que nos guíe. A la larga acabaríamos ciegos, sordos y hasta cojos. Por no decir, como dice la cita, sumidos en la nada.
Sería mejor -aunque más difícil- encontrar a una persona que haya elegido el mismo camino que nosotros, y que quiera -igual que nosotros- compartirlo.
viernes, 14 de agosto de 2009

Cara a cara con el peligro
El discípulo dijo al maestro:
–He pasado gran parte de mi día viendo cosas que no debía ver, deseando cosas que no debía desear, haciendo planes que no debía hacer.
El maestro invitó al discípulo a dar un paseo. Por el camino señaló una planta y preguntó al discípulo si sabía lo que era.
–Belladona. Puede matar a quien coma sus hojas.
–Pero también es verdad que no puede matar a quien se limita simplemente a contemplarla. De la misma manera, los deseos negativos no pueden causar ningún mal si tú no te dejas seducir por ellos.
Paolo Coelho
Conocí una vez a una mujer que tenía miedo de un pensamiento que se le había instalado en la cabeza, hasta casi transtornarla: Tenía pánico a la posibilidad de matar a alguien. No a alguien en concreto, sino a cualquier persona que se le cruzara por la calle. Lo que de verdad le atormentaba era su propio pensamiento, porque en realidad ella era incapaz de matar ni a una sola mosca.
Sin llegar al extremo de este ejemplo, a veces tenemos miedo a ese mundo invisible y sutil donde habitan nuestros pensamientos, como si ellos tuvieran el poder de materializarse por el mero hecho de aparecer en nuestra mente. Muchas de nuestras neurosis empiezan por este terror irracional a nosotros mismos, a lo que pensamos o sentimos, porque esa parte nuestra más civilizada o más social no puede soportarlos o aceptarlos.
Todo lo que sucede en nuestra mente es efímero, va y viene, esa es su naturaleza, y en toda la maraña que a lo largo del día pasa por nuestra cabeza, hay muchos pensamientos verdaderamente negativos, vergonzosos e incluso malvados. Ellos forman parte de nuestra psique, llena de todo lo que vemos, oímos, deseamos, odiamos, soñamos o imaginamos. Por eso, como si de un cajón de sastre se tratase, no deberíamos echar demasiada cuenta de todo lo que nos se cuela dentro, ni dejarnos llevar por ellos o analizarlos más de lo debido o dejar que participen en la imagen personal que tenemos de nosotros mismos. Y mucho menos creer que pueden hacernos o hacer daño. Todo lo contrario, esa espontaneidad nuestra nos viene hasta bien, porque asegura la creatividad. Después somos nosotros, -los verdaderos agentes filtradores de toda esa maraña-, los que debemos aprender a distinguir la simple basura mental de lo verdaderamente valioso.
miércoles, 29 de julio de 2009
DE VIAJE

"El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en descubrir nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos".
M. Proust
Está claro que aquel que es capaz de deshacerse del automatismo y la costumbre, ve el mundo como si todos los días fueran una aventura. Sin embargo, viajar de verdad tiene sus ventajas. Por ejemplo, ahora que desde mañana voy a pasar diez días en el lugar de los trasgos y las bruxas, voy a intentar que me entreguen la poción mágica que ando buscando. También podré respirar aire verde y buscar refugio en el abrazo de unas montañas muy altas. Aprovecharé para revisar mis alas, por si acaso algún día se me olvidó cómo volar. Me gustaría además que me contaran un cuento muy antiguo donde dejar de ser narradora. Y por último, dejar que me hable una estrella, quizás como están más cerca y hay más silencio, las puedo escuchar mejor...
(Si enredas tus alas a las mías, te llevaré conmigo. Si no, de todas formas, te llevaré conmigo).
lunes, 27 de julio de 2009
viernes, 24 de julio de 2009
lunes, 20 de julio de 2009
DE CRISTAL
jueves, 16 de julio de 2009
Del libro 101 buenos motivos para ser niño, de Beatrice Masini, he escogido algunos de ellos, los que me han parecido más interesantes:
-Se puede armar una enorme pataleta para conseguir algo que deseas con todas tus fuerzas.
-Se puede pintarrajear las paredes de casa; son muy aburridas todas blancas.
-Se puede hacer muecas a las personas de los otros coches cuando vas por la autopista.
-Te puedes ensuciar muchísimo la camiseta limpia que te acaban de poner.
-Cuando no eres capaz de hacer una cosa, siempre puedes decir: "es que soy muy pequeño".
-Uno puede tener miedo a la oscuridad.
-Uno puede tener miedo de los monstruos.
-Puedes hacerte mimar cuando algo te da miedo.
-Puedes hacer todas las preguntas que te dé la gana.
-Uno puede decidir qué va a ser de mayor. Y puede cambiar de opinión cuando le dé la gana.
-Uno puede pedir ayuda para hacer los deberes.
-Puedes pedir a la abuela que te compre ese regalo que tanto te gusta. Las abuelas siempre dicen sí.
-Siempre puedes decir: "estoy cansado", "no lo entiendo", "tengo hambre", "dame un besito".
-Cuando has hecho algo mal puedes decir "lo siento" y todo se arregla. Cuando eres mayor, ya no es tan fácil.
-Puedes hacer los dibujos más feos del mundo y puedes estar seguro de que habrá alguien que te diga que son preciosos.
-Puedes hacer un montón de cosas por primera vez.
-Puedes estar contento sin ningún motivo.
Ahora yo añado los míos:
-Puedes abrazar a quien te apetezca.
-Puedes decir toda la verdad aunque sea inútil o inconveniente.
-Puedes mirar embobado a una persona sin importarte si te ruborizas.
-Puedes dormir con un trapito suave.
-Puedes escribir te quiero por todas partes.
-Pero sobre todo, puedes creerte que cualquier cosa, cualquiera, puede ser posible...
¿Alguien añade alguno más?
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